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¡Más ciencia, tecnología e innovación para Córdoba! ¿Seguros?

Hace un par de días mi amigo @Pachoman me compartió un artículo en el que se esboza un panorama general del sistema de ciencia y tecnología del país y la forma como Colciencias hace esfuerzos para potenciar el sector.

Desde hace un tiempo quería escribir mis reflexiones sobre el tema, y dado que quedé en enviarle mi opinión al día siguiente a Pacho, aprovecho y las escribo.

Honestamente tengo que decirlo: en Córdoba no funcionará -por lo menos por ahora- el eficiente aprovechamiento de recursos para ciencia y tecnología que fueron aprobados en las reformas, leyes y decretos que regulan ésta. Y baso mi afirmación en el hecho de que sencillamente el departamento de Córdoba no está preparado política, administrativa ni académicamente para asumir la correcta ejecución de esos recursos.

Si bien, fuimos el departamento con mayor participación de la torta (más de $54 mil millones) somos uno de los más sumidos en la corrupción, la politiquería y el clientelismo. Sin mencionar que ciertamente no tenemos experiencia y mucho menos resultados comprobables en materia de investigación. (creación de nuevo conocimiento)

Algunas universidades de la región afirman que en sus campus hay desarrollo y fomento a la investigación… ¿pero sabrán ellas qué es en realidad investigación?

¿Acaso tener unos cuantos doctores escribiendo artículos se traduce en fomento y generación de investigación?

Es triste pero cierto, en Córdoba no hay generación de nuevo conocimiento. Sé de buenos proyectos y buenos investigadores, pero resultados comprobables de nuevo conocimiento trascendente, no mucho.

Con todo este panorama, -donde no hay suficientes criterios técnicos para la formulación de los proyectos, los políticos están al acecho de qué megaproyecto  deja mejores réditos, y las universidades o son incompetentes, o están institucionalmente demacradas o en extremo politizadas- ¿qué nos puede esperar?

Quiero pensar sano y creer que nuestros políticos obrarán de buena fe, las universidades también y que todos aprovecharán de la mejor manera los recursos de C+I.

Por ahí ya suenan los primeros proyectos: Un Mega Centro de Investigación e Innovación.

Seguramente harán lo que saben hacer… echar cemento, comprar equipos y construir laboratorios y salas de cómputo. Eso sí es echarle perfume a un bollo 🙂

Un gran edificio per se no genera nuevo conocimiento; es más, si no se administra bien, en poco tiempo termina siendo una pérdida de dinero o usado para otros fines diferentes para los que fue concebido.

Y si no es cierto lo que digo, recordemos el Centro Cultural y Científico de los Valles del Sinú y San Jorge, más conocido como Centro de Convenciones. Centro financiado con recursos del departamento y la nación, y según era para la movilización y fortalecimiento de las expresiones artísticas, científicas y culturales del departamento y sus alrededores… ¿y que pasa en la realidad con dicho recinto?

Durante la administración de Marta Saenz (antigua gobernadora) sirvió de Archivo de la Secretaría de Educación Departamental, bodega de las arcas triclaves de la registraduría sede de los escrutinios en época electoral y post-electoral. Desconozco si actualmente le estén dado un mejor o peor uso.

Me pregunto: ¿serán sostenibles y se les dará un uso eficiente a estos centros de innovación e investigación? ¿Se creará nuevo conocimiento en dichas instalaciones? ¿o representarán en el tiempo una carga administrativa y económica para el departamento?

¡Ay platica, platica! Esos 54 mil millones han atraído a las personas mas particulares y extrañas a la región y han tenido a otro tanto detrás del órgano que viabiliza y prioriza los proyectos (OCAD), procurando apropiar algo de los recursos. ¡Ojo!, el objeto es lograr apropiar parte de los recursos… no necesariamente formulando proyectos pertinentes para el desarrollo del país o la región. Así que no es extraño que los engendros mas incomprensibles cobren vida.

El OCAD lo conforman el alcalde, el gobernador (o sus delegados), representantes de universidades y del consejo de ciencia y tecnología departamental entre otros. En esta materia, Colciencias sólo cumple funciones de Secretaría Técnica.

No tengo nada en contra del alcalde o el gobernador… ellos querrán lo mejor para nosotros, como siempre ha sido. Contra las universidades tampoco, no es culpa de nadie que La Universidad de Córdoba esté atravesando por una de sus peores crisis en décadas. El Alma máter líder en la región padece de crisis de institucionalidad, fiscal, el Ministerio de Educación le ha descalificado programas por falta de investigación, tiene un evidente manejo político e incluso, recientemente el gobierno nacional ha considerado cerrarla. Nadie es culpable de éso.

Del Codecyti mejor ni escribo, prefiero buscar el significado de paquidérmico, retrógrado y corrupto.

La Universidad Pontificia Bolivariana ha demostrado incompetencia para liderar procesos de investigación, incluso para formular proyectos (¡yo soy Bolivariano!)… y no lo digo yo; me lo han dicho propios funcionarios de Colciencias, y oportunamente he transmitido el mensaje a la universidad. Aunque poco o nada ha cambiado.

Nos queda una universidad “capaz” de liderar procesos de transformación y desarrollo en la región: La Universidad del Sinú. De lejos, “la mejor” universidad del departamento y la que más beneficiada se verá con todo éste tema. Su representación en el OCAD está amarrada a casi todas las otras entidades de administración y decisión (léase: alcaldía, gobernación, codecyti, etc). Sin mencionar las fuertes relaciones políticas de alto nivel que tiene. (Léase: JuanMa y fichas en el Congreso) Es fijo que gran parte de los recursos serán apropiados por ésta universidad en alianza con otras organizaciones y universidades. ¡De eso no quepa duda!

Pero como dije… el problema no es ése: el problema es que sencillamente no estamos preparados para administrar recursos para ciencia y tecnología, ya que ello requiere de personas y organizaciones idóneas e independientes que tengan claro lo que enmarca hacer ciencia y tecnología para la transformación de la realidad de una sociedad. Desafortunadamente los que saben de ciencia y tecnología están separados por voluntad propia del embrollo político local, y es ése embrollo el que actualmente tiene el control y decisión sobre el futuro del desarrollo científico y tecnológico en la región.

Sigamos creyendo que el caudal investigativo de una institución se mide por el número de doctores y artículos indexados, o por el curriculum de sus investigadores en CvLAC. Sigamos creyendo que los recursos de CTeI traerán desarrollo al departamento de Córdoba, sigamos negando que lo que traerán en realidad será muerte para unos, riqueza para otros y miseria para los de siempre.

En Conclusión, mientras no se reforme Colciencias y todo el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología… seguiremos en lo mismo y haciendo lo mismo, sólo que aparentando hacer otra cosa.

Juan David Carvajal

Juan David Carvajal

CEO & Chairman at Corporación Aiken
Ingeniero informático y electrónico especialista en Gerencia Pública. Experiencia en inserción de nuevas tecnologías en la educación, comunidades de práctica, evaluación y seguimiento de proyectos de TI, I+D, RSE & Apropiación Social del Conocimiento. Encargado de los procesos de articulación institucional y la dirección ejecutiva de la Corporación Aiken.

Aquí escribo sobre TIC, propiedad industrial e intelectual, participación ciudadana, transparencia, políticas públicas, gobierno abierto y data.
Juan David Carvajal